Si usted vive en el Nuevo León real, seguramente se despierta preocupado por el tráfico, la inseguridad o la falta de agua. Pero si usted vive en Samuelandia, el parque temático de realidad virtual que el Gobernador Samuel García ha construido en sus redes sociales, usted habita en la economía más poderosa de la historia de la humanidad. Una economía donde, según el mandatario, “aterrizan” 2 trillones de pesos como si fueran confeti en una fiesta de cumpleaños.
Lo que vimos esta semana no fue un informe de gobierno; fue un episodio de ciencia ficción. Samuel García, el “Rey Midas de TikTok”, ha decidido que las leyes de la aritmética son opcionales y que el sistema financiero global debe ajustarse a su imaginación.
El diccionario de la abundancia imaginaria de Samuel García
Para entender cómo Samuel García llegó a la cifra de los 2 trillones, primero debemos entender el lenguaje que se habla en su reino. Aquí algunos términos clave para no perderse en Samuelandia:
- Trillón (sustantivo): En el mundo real, un millón de billones. En Samuelandia, es cualquier número que suene lo suficientemente grande para apantallar a un emprendedor desprevenido.
- Inversión Extranjera Directa (IED): En el mundo real, capital que entra formalmente al país. En Samuelandia, es cualquier correo electrónico que una empresa extranjera mande preguntando “¿A cómo está el metro cuadrado en Santa Catarina?”.
- Aterrizar (verbo): Acción de inflar una cifra hasta que el ego del Gobernador se siente satisfecho.
La crónica del delirio: ¿De dónde salen los 18 ceros?
El Gobernador se paró frente a un micrófono y, con la ligereza de quien pide una orden de tacos, anunció que Nuevo León ha captado 120 mil millones de dólares (o “billones” en su inglés de Instagram). Acto seguido, hizo una conversión mental que dejaría en ridículo a cualquier algoritmo de Wall Street y sentenció: “Son 2 trillones de pesos con ‘T'”.
La pregunta que todo Nuevo León se hace es: ¿En qué cuenta de banco están? Porque en los registros oficiales de la Secretaría de Economía federal, esa cifra es un fantasma. Según los datos reales, Nuevo León ha captado cerca del 11% de lo que Samuel presume. Es decir, el Gobernador nos está vendiendo un pastel completo cuando en la mesa solo hay una rebanada… y el resto es puro aire.
El “Trillón” que humilla a todo México
El aspecto más ridículo del delirio de Samuelandia es que, si sus cifras fueran reales, Nuevo León solo habría atraído más inversión que todo México en su conjunto durante años. Es una imposibilidad física y económica.
Incluso en los años de mayor bonanza para el país, México capta anualmente entre 30 mil y 35 mil millones de dólares de IED nacional. Samuel pretende que creamos que él, por su cuenta, ha logrado captar 120 mil millones en lo que va de su sexenio. Esto significa que, según él, Nuevo León es más atractivo para el capital global que Alemania, Francia o cualquier otro estado de la Unión Americana. Es la megalomanía convertida en estadística.
Si realmente hubieran “aterrizado” 2 trillones de pesos en el estado, Nuevo León no tendría deudas, las escuelas tendrían aire acondicionado de platino y el transporte público funcionaría con teletransportación. Pero no. El dinero de Samuelandia se queda ahí: en las gráficas bonitas de sus presentaciones y en los subtítulos de sus videos.
La estafa de las “Inversiones Fantasma” de Samuel García
¿Cómo logra Samuel disfrazar estas cifras? Los expertos señalan que su administración suma anuncios de inversión como si fueran dinero ya invertido. Si una empresa dice que planea invertir 5,000 millones de dólares en los próximos 15 años, Samuel lo anota hoy mismo en su pizarra como “logro cumplido”.
Es como si usted, amable lector, le dijera a su banco que ya es millonario porque planea ganarse la lotería el próximo diciembre. Así de absurda es la contabilidad en Samuelandia. Se cuentan las intenciones, no las realidades. Se registran las fotos con CEOs extranjeros, no los empleos reales con salarios dignos.
Un Gobernador en su propio laberinto
Este constante aumento de ceros a la cifra de inversión es un síntoma de un gobierno que vive de la percepción. Samuel García necesita que Nuevo León parezca un éxito rotundo para justificar sus ambiciones presidenciales y sus distracciones constantes. Pero el problema de las mentiras de “trillones” es que son fáciles de desmentir con una simple calculadora.

Mientras el Gobernador pregunta irónicamente “¿Cuándo han escuchado la palabra trillón en México?”, nosotros le respondemos: la escuchamos cada vez que un político intenta ocultar la falta de resultados con palabras que no sabe usar. La palabra trillón en Nuevo León hoy no significa riqueza; significa un vacío absoluto de seriedad institucional.
Conclusión: Bajando de la nube de Samuelandia
Es hora de que alguien le pase un ábaco al Gobernador. Nuevo León es un estado trabajador y próspero, pero no necesita que lo insulten con cuentos de hadas económicos. Los 2 trillones de pesos de Samuel García no son más que un monumento a la vanidad.
Mientras él sigue soñando con ceros infinitos, los ciudadanos siguen esperando que el “Nuevo Nuevo León” aterrice, de una vez por todas, en la realidad. Porque en el mundo real, un trillón de mentiras no equivale a un solo peso de bienestar.
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