La preocupación crece en el norte de México debido a que el gusano barrenador en Coahuila ya no solo acecha al ganado, sino que representa un peligro real para los animales silvestres y la población. Expertos de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro vigilan de cerca este brote que avanza de forma peligrosa.
Impacto del gusano barrenador en Coahuila y su biodiversidad regional
La llegada de esta plaga al estado pone en jaque la supervivencia de diversas especies que habitan en zonas rurales y desérticas de la entidad. El parásito aprovecha cualquier lesión abierta en los animales para depositar larvas que devoran el tejido vivo, lo que complica la salud de la fauna silvestre en Coahuila de manera alarmante y acelerada.
Sobre esta situación, el rector Alberto Flores Olivas detalló que la institución académica está colaborando intensamente en labores de formación técnica con el gobierno. El académico subrayó que la movilidad natural de los ejemplares en el campo facilita que el gusano barrenador en Coahuila se expanda por todo el territorio si no se aplican controles estrictos.
De no frenarse esta contingencia, el ecosistema sufrirá daños irreparables y las actividades ligadas a la conservación ambiental entrarán en crisis. Existe un alto riesgo de miasis humana por larvas si las personas con heridas no extreman precauciones, ya que la mosca transmisora no distingue entre especies al momento de buscar un hospedador para reproducirse.

Estrategias de control y prevención sanitaria
Para combatir la infestación, se ha puesto en marcha un plan coordinado que incluye el uso de biotecnología avanzada en las zonas de mayor avistamiento. Una de las tácticas principales es la liberación de moscas estériles en el campo, un método probado que busca colapsar el ciclo de reproducción del insecto de forma gradual y segura para el entorno natural.
La Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro encabeza los talleres de capacitación para que los productores locales identifiquen infecciones de manera temprana. El rector Alberto Flores Olivas insistió en que la higiene y el sellado de cortadas en los animales son la primera línea de defensa para evitar que los tejidos sean invadidos por los huevecillos de la mosca.
En el futuro cercano, las autoridades sanitarias mantendrán un monitoreo epidemiológico permanente para detectar casos sospechosos en humanos y ganado. La efectividad de estos cercos sanitarios determinará si el gusano barrenador en Coahuila logra ser erradicado o si se convierte en un problema de salud pública permanente que afecte la economía y la estabilidad del sector agropecuario.
Array









