La narrativa triunfalista del Palacio de Gobierno vuelve a chocar de frente contra la realidad de los ministerios públicos. Mientras la administración estatal encabeza eventos públicos para adjudicarse logros en materia de pacificación, las cifras oficiales revelan una tendencia opuesta: la criminalidad no solo no ha cundido, sino que se ha reconfigurado para golpear con mayor severidad a la ciudadanía en sus trayectos cotidianos y en la intimidad de sus hogares.
La mañosa narrativa del triunfalismo sin sustento
El pasado 29 de julio de 2026, durante el desarrollo de la Mesa para la Construcción de la Paz, el gobernador Samuel García Sepúlveda desplegó ante la opinión pública un discurso de supuestos “estándares internacionales”. Sin ofrecer una metodología auditable, desglose de datos por tipo penal ni explicaciones sobre el periodo de contraste, el mandatario presumió un presunto descenso del 82% en la criminalidad grave.
La afirmación, calificada por diversos sectores como una maniobra propagandística, pretendió posicionar la idea de una entidad apaciguada. Sin embargo, las cifras de inseguridad de Samuel García entran en abierta contradicción al cruzarse con los registros de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León.
Lejos de la pacificación del 82%, la suma global de denuncias por delitos graves entre enero y julio de 2026 alcanzó los 26,822 expedientes, frente a los 25,365 registrados en el mismo periodo de 2025. Esto representa un aumento real de delitos del 5.74%, traducido en 1,457 infracciones graves adicionales afectando a las familias neoleonesas.
Evaluación de seguridad: ¿Qué sube y qué baja en la entidad?
Para realizar una evaluación de seguridad transparente, es necesario revisar cómo se comportó cada tipo penal. El reporte oficial de la Fiscalía demuestra que el gobierno estatal privilegia mediáticamente la contención de ciertos delitos patrimoniales, mientras abandona la seguridad del ciudadano de a pie y el combate al crimen organizado en los barrios.
Delitos con repuntes críticos (Al alza)
- Robos a personas (+97.96%): Prácticamente se duplicaron los asaltos y robos a transeúntes en la vía pública.
- Narcomenudeo (+32.10%): Muestra el avance y arraigo de la venta de sustancias ilícitas en las colonias.
- Extorsión (+26.19%): Incremento constante del cobro de piso y chantajes a comercios y ciudadanos.
- Feminicidios (+22.22%): Aumento delictivo que desmonta la supuesta protección a las mujeres en el estado.
- Tentativas de feminicidio (+21.76%): Crecimiento alarmante en los ataques graves que atentaron contra la vida de mujeres.
- Delitos sexuales (+7.74%) y Violencia familiar (+1.54%): Agresiones que continúan al alza en la entidad.
Mundial 2026: Cortina de humo ante la violencia machista
La crisis de seguridad adquiere un matiz aún más alarmante en el contexto de las estadísticas de extorsión y feminicidios en Nuevo León. En el marco de los preparativos y la realización de la justa deportiva del Mundial de Fútbol 2026, las agresiones por razón de género mostraron un repunte crítico.
De acuerdo con el balance de la Fiscalía estatal, los feminicidios escalaron un 22.22% (pasando de 9 a 11 casos en el periodo analizado de 2025 contra 2026). Simultáneamente, se encendieron las alarmas por un incremento del 21.76% en las tentativas de feminicidio, las cuales aumentaron de 170 a 207 expedientes iniciados.
Activistas y voceras de la colectiva Morras Feministas denunciaron que las festividades oficiales han servido como una cortina de humo institucional:
“Un factor clave del periodo analizado es que coincide con el Mundial de Futbol 2026, evento que ha aumentado las denuncias por violencia de género y que son cuestiones que el gobierno quiere tapar. Lo que estamos notando es que el gobierno no tiene buena prevención de la violencia. Las instituciones no funcionan”, aseveró Leidy Pecina, vocera de Morras Feministas MTY.
La indignación toma el centro de Monterrey
Frente a la ineficacia en los esquemas de prevención, la ciudadanía ha tomado las calles para desmontar la propaganda gubernamental. El pasado 9 de agosto de 2026, colectivas feministas y familiares de víctimas de la violencia marcharon en el centro de Monterrey bajo la premisa de que “no son cifras, son vidas arrebatadas”.
Durante la movilización se exigió el cese a la impunidad en el feminicidio de Mónica Briseth, de 32 años, quien fue localizada sin vida en la colonia Arboleda, en Apodaca, tras labores de búsqueda realizadas de forma independiente por sus familiares ante la falta de respuesta oportuna de las autoridades. El presunto agresor, Servando “N”, fue capturado posteriormente contando ya con un proceso judicial previo por delitos sexuales, lo que dejó al descubierto las graves omisiones de los órganos preventivos y de justicia estatal.
En la misma jornada se recordó a Pamela Yahaira, joven de 25 años que falleció a causa de quemaduras graves tras sufrir un ataque con combustible perpetrado por dos sujetos.
La discrepancia entre los discursos de triunfo emitidos desde el Ejecutivo estatal y la escalada en los delitos de alto impacto en Nuevo León evidencia una administración enfocada en la simulación y la mercadotecnia política, dejando a la población a merced de una criminalidad que avanza sin freno.
¡Lee más en Tu Colonia Regia!
Se registra incendio de la Ruta 221 por falla mecánica en San Nicolás
¡Largas filas de espera para abordar los camiones que Samuel García presume de sobra!
Critican a la esposa de Cristiano Ronaldo por su aspecto físico









