A 18 meses del Huracán Alberto, los daños en La Huasteca permanecen sin atención del gobierno estatal. El avance prometido nunca llegó y la zona turística que solía recibir visitantes nacionales y extranjeros sigue deteriorada. Esta situación evidencia la falta de acción estatal para atender los daños en La Huasteca y recuperar uno de los parajes más emblemáticos del estado.

Huracán Alberto Afectó La Huasteca Y Exigía Reconstrucción Urgente
La llegada del Huracán Alberto puso fin a la sequía e incrementó los niveles de agua en las presas. Sin embargo, también arrasó con el camino principal y dañó servicios básicos en La Huasteca. Desde entonces, el abandono es evidente. El recorrido por los 16 kilómetros entre la entrada y la presa Rompepicos muestra una realidad crítica. El camino se mantiene como terracería y el acceso es complicado y representa un riesgo constante para quienes transitan por la zona.
Además, la falta de inversión se percibe en cada tramo. Las autoridades limpiaron temporalmente la brecha, pero no reconstruyeron la carretera. Con el paso de los carros, el terreno se volvió transitable. Aun así, no cumple con estándares mínimos de seguridad para residentes o visitantes.
Los habitantes han expresado su inconformidad. Muchos llevan décadas viviendo en la zona. Ellos aseguran que, pese a los daños del fenómeno meteorológico, ninguna administración ha invertido en la reconstrucción. Esta falta de atención mantiene la incertidumbre en un área que alguna vez fue un referente estatal.
Daños En La Huasteca Afectan Turismo Y Actividades Deportivas
Los daños en La Huasteca han impactado gravemente al turismo. La falta de infraestructura segura desalienta la visita de ciclistas, corredores y familias. Antes del Huracán Alberto, el lugar era frecuentado por visitantes de diferentes partes del mundo.
Ahora, la movilidad reducida provoca que solo un número limitado de personas se atreva a entrar. Comerciantes locales confirman que la afluencia disminuyó drásticamente. Incluso, algunos temen que ni la llegada de turistas por el Mundial de Futbol en 2026 compense la caída. Los locales narran que antes recibían visitantes de múltiples países. La zona era un punto de encuentro para deportistas de alto rendimiento y turistas curiosos. Hoy, ese dinamismo se ha debilitado por los descuidos de Samuel.
En el presente, la actividad comercial depende de los pocos visitantes. Comerciantes ofrecen desde alimentos hasta accesorios para actividades todoterreno. Sin embargo, la baja afluencia y la falta de apoyo institucional hacen que el panorama sea desalentador. La reconstrucción se ha convertido en una necesidad urgente para reactivar la economía local.
Huracán Alberto Dejó Obligaciones Sin Cumplir En Materia De Reconstrucción
El impacto del Huracán Alberto debió haber impulsado acciones inmediatas. Sin embargo, las obras no avanzan. Aunque el gobernador anunció la obtención de 1,500 millones de pesos para la reparación, esa reconstrucción sigue sin iniciar. Los pocos tramos en mejores condiciones existen gracias al trabajo de los propios habitantes. Las comunidades han organizado labores de reparación y han aportado recursos para crear pasos seguros. Aun así, los esfuerzos no bastan para restaurar completamente el camino.
Vecinos de localidades como Capricho, Horcones o Nogales relatan que las autoridades estatales acuden solo para sesiones fotográficas. Después, vuelven a retirarse sin comprometer recursos para la reconstrucción. Esta práctica alimenta la percepción de abandono y falta de seguimiento.
Este escenario también afecta servicios esenciales. La falta de una carretera adecuada limita el acceso a emergencias, movilización de mercancías y visitas familiares. El deterioro sostenido reduce la seguridad y perjudica la calidad de vida de quienes resisten en la zona.
En síntesis, los daños persisten porque no existe intervención efectiva. La recuperación queda a cargo de residentes, quienes hacen lo que pueden con recursos limitados.
Presupuesto 2026 Ignora Los Daños En La Huasteca
La discusión del Presupuesto 2026 avanzó sin incluir recursos claros para atender los daños en La Huasteca. Ni el estado ni los legisladores han colocado el tema en el centro del debate. Esto preocupa a habitantes y comerciantes. Ellos temen que la reconstrucción quede nuevamente rezagada.
El presupuesto debía reflejar la magnitud del impacto del Huracán Alberto, pero hasta ahora no existe un compromiso formal para asignar fondos. Esta omisión cuestiona la prioridad que se da a la protección ambiental, al turismo y a la infraestructura.
Mientras las negociaciones continúan, los vecinos mantienen un sentimiento de incertidumbre. La falta de claridad sobre los recursos dificulta planear el futuro económico y social de la zona. La Huasteca podría tardar años más en recuperarse si no se asignan partidas específicas.
La reconstrucción de la carretera es indispensable para devolver vida al paraje. También se requiere garantizar servicios, señalización y protección para los habitantes. Sin estos elementos, la zona seguirá perdiendo atractivo turístico y movilidad funcional. La comunidad insiste en que la reconstrucción no puede esperar. El tiempo transcurrido desde el impacto del Huracán Alberto demuestra que sin voluntad formal no habrá mejoras reales.
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