La ruta 120 marcó uno de los episodios más trágicos del transporte urbano en Nuevo León. A 25 años del accidente ocurrido el 18 de diciembre de 2000, el recuerdo del trenazo sigue presente en Santa Catarina. El choque entre un camión urbano y un tren dejó 16 personas muertas y 17 lesionadas, además de una historia de negligencia, miedo y consecuencias penales que aún resuenan.
La Mañana Que Cambió El Transporte Urbano
El accidente ocurrió cerca de las 6:00 horas, cuando una unidad de la ruta 120 circulaba por la calle Cuauhtémoc, en Santa Catarina. El camión se aproximó al cruce ferroviario de la Vía a México mientras el tren avanzaba a gran velocidad.
Algunos pasajeros escucharon al conductor, Víctor Hugo García Rivera, decir que lograría cruzar antes del paso del ferrocarril. Sin embargo, el cálculo falló. La unidad número 74 quedó atrapada sobre las vías.
El tren embistió de lleno al camión urbano. El impacto fue devastador. En el lugar murieron 16 personas y otras 17 resultaron con lesiones de gravedad diversa. El hecho conmocionó a la zona metropolitana.
Un Tren Con Decenas De Vagones Vacíos
El tren involucrado pertenecía a Transportación Ferroviaria Mexicana. Era arrastrado por dos locomotoras, identificadas con los números 2359 y 2372. En conjunto, trasladaban 44 vagones vacíos.
Aunque no transportaban carga, el peso y la velocidad fueron suficientes para destruir la unidad de la ruta 120. El choque no dejó margen de reacción para los pasajeros ni para el operador del camión.
El trenazo puso sobre la mesa la falta de medidas de seguridad en cruces ferroviarios urbanos. En ese momento, la zona carecía de sistemas de advertencia eficaces que evitaran una tragedia de esa magnitud.

Ruta 120 Y El Chofer Que Huyó Tras El Impacto
De La Huida A La Condena Penal
Tras el accidente, Víctor Hugo García Rivera abandonó el lugar. Permaneció prófugo durante aproximadamente un año. Según su propio testimonio posterior, se ocultó en un rancho del centro del país.
Durante ese periodo, aseguró haber vivido como “muerto en vida”. Finalmente, decidió entregarse a las autoridades para responder por los hechos ocurridos el 18 de diciembre de 2000.
El chofer fue presentado ante el Juzgado Tercero de Distrito. Después de ser fichado, fue internado en el Penal del Topo Chico. Ahí enfrentó un proceso penal por la muerte de 16 pasajeros y las lesiones causadas a otros 17.
El 16 de octubre de 2004, el tribunal dictó sentencia. García Rivera recibió una condena de 12 años y 6 meses de prisión. La pena fue cumplida en su totalidad.
Tras obtener su libertad, el ex chofer volvió a desaparecer de la vida pública. No se tuvo mayor registro de su paradero ni de su actividad posterior.

Un Accidente Que Dejó Huella Permanente
A 25 años del trenazo, la tragedia de la ruta 120 sigue siendo un referente obligado cuando se habla de seguridad vial y transporte público en Santa Catarina. El caso evidenció fallas graves en prevención y control.
Con el paso del tiempo, el sitio del accidente incorporó mejores condiciones de señalización. Sin embargo, para las familias de las víctimas, ninguna mejora compensa la pérdida humana.
El recuerdo del accidente permanece como advertencia. También como un llamado constante a no normalizar la negligencia en cruces ferroviarios urbanos.
La ruta 120 quedó marcada para siempre en la memoria colectiva ese 18 de diciembre de 2000. El aniversario número 25 no solo revive el dolor, sino que refuerza la exigencia de que tragedias así no se repitan.
Array









