El frío volvió a Nuevo León y, como ocurre cada invierno, también regresó la duda. ¿Será este el año en que vuelva a nevar? Las bajas temperaturas, los cielos nublados y algunas lluvias recientes alimentaron la expectativa entre los regios. Sin embargo, la realidad meteorológica suele ser más compleja de lo que parece a simple vista.

Durante los últimos días de diciembre, el termómetro descendió hasta los 6 grados. Además, se registraron cielos cubiertos y una sensación térmica más fría de lo habitual. Estas condiciones hicieron que muchas personas recordaran inviernos pasados. Especialmente aquellos en los que la aguanieve sorprendió en zonas altas del estado.
Aun así, hasta ahora no existe un aviso oficial que confirme la caída de nieve. El Sistema Meteorológico Nacional no ha emitido un pronóstico que indique un evento de este tipo. Por ello, aunque el ambiente invernal ya se siente, la probabilidad real sigue siendo limitada.
¿Qué Dicen Los Pronósticos Actuales?
A pesar del ambiente frío de las mañanas, los pronósticos muestran un cambio marcado en los próximos días. El inicio de 2026 será frío, pero solo por un corto periodo. Posteriormente, se espera un aumento notable en las temperaturas.
Para mitad de semana, el cielo se mantendrá parcialmente soleado. La temperatura máxima rondará los 19 grados, mientras que la mínima podría bajar hasta los 6. Esto mantendrá mañanas y noches frías, aunque sin condiciones extremas.
Hacia el jueves, el panorama cambiará. El termómetro comenzará a subir y alcanzará los 25 grados. Aunque el amanecer seguirá fresco, el ambiente diurno será más templado. El viernes incluso se perfila como el día más caluroso de la semana, con máximas cercanas a los 31 grados.
Este comportamiento reduce de forma considerable la posibilidad de nieve. Para que ocurra, se requieren temperaturas más bajas y constantes. Además, debe existir humedad suficiente en la atmósfera. Por ahora, ese escenario no se cumple.
Meses Con Mayor Probabilidad De Nieve En Nuevo León
En Nuevo León, la nieve es un fenómeno poco común. Cuando se presenta, suele hacerlo durante los meses más fríos del año. Diciembre, enero y febrero concentran las mayores probabilidades, aunque incluso en ese periodo el evento sigue siendo excepcional.
Diciembre marca el inicio del invierno más intenso. Durante este mes ingresan masas de aire frío que pueden provocar descensos importantes en la temperatura. En ocasiones, estas condiciones generan aguanieve, sobre todo en zonas elevadas. Sin embargo, la nieve como tal es rara.
Enero es el mes con mayor probabilidad. Históricamente, los eventos más relevantes se han registrado en este periodo. Las temperaturas pueden acercarse o incluso bajar de los cero grados, principalmente en regiones serranas. Aun así, no ocurre todos los años.
En febrero, aunque el invierno comienza a retirarse, todavía pueden presentarse irrupciones de aire ártico. Estos episodios pueden generar nieve o aguanieve en casos muy específicos. Generalmente, afectan más a municipios del sur y áreas montañosas.

Zonas Donde Es Más Probable Ver Nieve En Nuevo León
No todo el estado tiene las mismas condiciones. La probabilidad de nieve aumenta conforme se gana altitud. Por ello, la Sierra Madre Oriental es una de las regiones con mayor posibilidad de registrar estos fenómenos.
Municipios como Galeana, Doctor Arroyo, Aramberri y Santiago suelen ser los más mencionados cuando se habla de nieve. En estas zonas, las temperaturas pueden descender más y la humedad es mayor durante algunos frentes fríos intensos.
En el área metropolitana de Monterrey, el escenario es distinto. Aquí, lo más común es la aguanieve. La nieve pura solo ocurre bajo condiciones extremas y muy poco frecuentes. Por eso, cuando sucede, suele convertirse en un acontecimiento histórico.
Un ejemplo reciente ocurrió a inicios de 2025. Durante los primeros días de enero, varias regiones del estado registraron caída de aguanieve. El caso más recordado fue el 10 de enero, cuando la Sierra de Santiago amaneció completamente blanca.
Ese día, las temperaturas se mantuvieron en un solo dígito durante varias jornadas. Esto permitió que la humedad se congelara en zonas altas. Las imágenes compartidas mostraron caminos y vegetación cubiertos por una ligera capa blanca, creando un paisaje poco habitual para Nuevo León.
Protección Civil de Santiago difundió fotografías del fenómeno. En ellas se apreciaba cómo el frío transformó el entorno. Fue un recordatorio claro de que, aunque poco común, la nieve y la aguanieve sí pueden presentarse bajo condiciones específicas.
Por ahora, el escenario actual apunta más a contrastes térmicos que a un invierno severo. Las mañanas frías convivirán con tardes templadas o incluso cálidas. Esto limita de forma importante la posibilidad de que nieve en el corto plazo.Aun así, el invierno apenas comienza. Los frentes fríos más intensos suelen aparecer entre enero y febrero. Por ello, la expectativa se mantiene. Como cada año, la pregunta seguirá en el aire mientras bajen las temperaturas en Nuevo León.
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