El gusano barrenador vuelve a encender las alarmas sanitarias y económicas entre México y Estados Unidos. Esta semana, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anunció la suspensión inmediata del comercio de ganado vivo, bisontes y caballos desde México, tras confirmarse un nuevo caso de esta peligrosa plaga en Veracruz.
La decisión se tomó apenas dos días después de que México reanudara las exportaciones de ganado hacia el país vecino, luego de un cierre que se había prolongado por dos meses. Según la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, esta medida busca proteger los rebaños nacionales y garantizar la seguridad alimentaria de la población estadounidense.
En un comunicado oficial, Rollins explicó que el gusano barrenador detectado en Veracruz representa una amenaza considerable para el sector ganadero y que, por ello, era necesario actuar con rapidez. La funcionaria reiteró que el USDA seguirá monitoreando de cerca la situación y colaborará con autoridades mexicanas para controlar la plaga.
Caso confirmado en Veracruz
El reciente hallazgo del gusano barrenador fue reportado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en el municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz. La ubicación del brote se encuentra a unos 257 kilómetros al norte de la red de dispersión de moscas estériles, herramienta clave para el control biológico de esta especie.
El gusano barrenador, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es una mosca que pone sus huevos en heridas abiertas de los animales. Las larvas se alimentan del tejido vivo, generando lesiones graves e incluso la muerte si no se atienden a tiempo.
La estrategia que se había diseñado para la reapertura gradual de los puertos, prevista del 7 de julio al 15 de septiembre, queda ahora comprometida. El USDA expresó su preocupación por la veracidad y puntualidad de la información entregada por México, pues el nuevo caso pone en duda los controles implementados hasta ahora.

Llamado a medidas urgentes
Tras la detección del nuevo brote, el USDA solicitó al gobierno mexicano reforzar las medidas de vigilancia y control. Entre las recomendaciones figuran la restricción de movimiento de animales, la captura masiva, y la aplicación de pruebas científicas validadas para contener la plaga.
El objetivo principal es ampliar lo más pronto posible la barrera de contención del gusano barrenador hacia el sur, evitando que la plaga avance y ponga en riesgo al ganado estadounidense.
La secretaria Brooke Rollins enfatizó que el personal del USDA seguirá realizando visitas a diferentes puntos en México para asegurarse de que se cumplan los protocolos sanitarios y se refuercen las estrategias de erradicación.
Impacto del gusano barrenador en la industria cárnica
El regreso del gusano barrenador no solo representa un reto sanitario, sino que ya empieza a reflejarse en pérdidas económicas importantes. Según el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), la suspensión del comercio fronterizo ha obligado a México a buscar nuevas fuentes de abastecimiento de carne.
De acuerdo con el organismo, el país ha incrementado las importaciones de carne de res desde Brasil, Argentina, Uruguay y Australia para suplir la baja producción interna y el desabasto derivado de la restricción estadounidense.
Las pérdidas económicas para los ganaderos mexicanos son considerables. Se estima que la interrupción de exportaciones de ganado podría traducirse en pérdidas superiores a los 700 millones de dólares. Además, la confianza de los socios comerciales internacionales podría verse afectada si la plaga no se controla de manera efectiva en el corto plazo.
Compromiso binacional ante el brote
El combate al gusano barrenador no es un reto nuevo para México y Estados Unidos. Durante años, ambos países han colaborado en programas binacionales para erradicar esta plaga, especialmente mediante la técnica de liberación de moscas estériles. Sin embargo, el reciente brote en Veracruz demuestra que el riesgo sigue latente y que se requiere mantener una vigilancia constante.
El gobierno estadounidense insistió en la necesidad de que México adopte medidas más estrictas y transparentes. Por su parte, productores mexicanos han manifestado su disposición a cooperar y aplicar las medidas necesarias para retomar cuanto antes el flujo comercial.
La situación actual subraya la importancia de reforzar la bioseguridad y mantener una comunicación efectiva entre ambas naciones. Mientras tanto, la frontera sur de Estados Unidos permanecerá cerrada para el ganado mexicano hasta nuevo aviso.
Si te interesa conocer más sobre este tema lee el siguiente artículo: EEUU vuelve a cerrar su frontera al ganado mexicano por presencia de gusano barrenador en Veracruz
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